Por qué los subsidios, el capital privado y los créditos no son tu mejor opción

6
1890

Quizás has pensado en conseguir subsidios de gobierno, pedir un crédito o buscar inversionistas para financiar tus ideas, pero seré directo contigo en esto: antes de seguir ciegamente las ofertas de financiamiento populares, debes saber que no todas las opciones son compatibles con tu idea o con tu forma de ser. Sino, podrías terminar con un negocio que te esclaviza y te desmotiva.

El problema con los subsidios de gobierno

Esto se ha puesto de moda en México y otros países de Latinoamérica. Es sexy pensar que alguien nos regalará el dinero que necesitamos para crear nuestro negocio, porque de eso se trata ¿no? Cuando consigues el dinero y te conviertes en dueño de un negocio o Startup puedes respirar el éxito porque ahora los clientes vendrán a tí. ¡Alto! Si piensas así, no llegarás muy lejos amigo mío.

El problema con esta alternativa, está en el trabajo y el tiempo adicional que se necesita para ser aprobado en las convocatorias y que esto te distraiga de lo verdaderamente importante al momento de construir un negocio o Startup: validar tu idea encontrando un mercado con clientes reales compatible con un modelo de negocio repetible y escalable.

El verdadero objetivo de un emprendedor no debe ser sólo convertirse en dueño de un negocio, sino, crear algo sustentable y sostenible a lo largo del tiempo.

Además, es muy probable que nunca recibas el recurso que solicitas, pues cada año las convocatorias reciben menos fondos de gobierno y el número de aplicantes se multiplica.

Los subsidios de gobierno no son para ti si:

  1. No quieres desperdiciar tu energía en cursos, talleres y reuniones sin valor real.
  2. No te gusta lidiar con la ineficiencia de la burocracia en tu país.
  3. Estás en una etapa muy temprana y quieres estar seguro que tu idea sea factible en la realidad, no en papel.
  4. Te sientes incómodo con la incertidumbre en el proceso de aprobación.
  5. Tu idea o mercado no están contemplados dentro de las convocatorias como una categoría válida.
  6. Quieres el dinero para autoemplearte en tu negocio.

El problema con los créditos.

Lo diré de una vez. El crédito es la peor forma de conseguir financiamiento si empiezas de cero. El crédito sólo funciona cuando has probado que tu modelo de negocio funciona y necesitas inyectar capital para crecer.

El problema con los créditos personales es que los préstamos requieren que comiences a abonar al capital para que liquides la deuda y si tu idea aún no genera ingresos que abonen a dicha deuda, te ahogarás en el mar de los intereses.

Los créditos serán un gran estorbo para ti si:

  1. Tu idea no generará ganancias al corto plazo.
  2. No estás seguro si tu idea es viable y aún no hay un camino claro a la rentabilidad.
  3. No tienes historial crediticio o aval para el crédito.
  4. Quieres el dinero para autoemplearte en tu negocio.

El problema con los inversionistas y los fondos de inversión

Cuando le pido su opinión a alguien sobre cómo se sienten, meses después de haber levantado capital semilla, a veces su respuesta es algo así: “¿Sabes qué? No es la gran cosa”.

Así que antes de saltar sobre todos los inversionistas potenciales que encuentres y acosar a cualquiera con dinero, hay cosas que deberías saber. Porque financiarse a cambio de un trozo de tu empresa, no es para todos.

He conocido personas obsesionadas con encontrar inversionistas sin saber exáctamente para qué usarán ese dinero (más allá de pagarse un sueldo). Otros, pasan demasiado tiempo persiguiendo financiamiento y tratando de aprender el oscuro arte de “enamorar inversionistas”.

Pero, cuando en una Startup el principal objetivo es conseguir dinero de alguien más, nadie pasa suficiente tiempo creando un modelo de negocios o consiguiendo clientes reales.

El propósito de cualquier negocio, debe ser satisfacer un deseo o resolver un problema para alguien más. Las ideas se ven geniales cuando vuelan libremente en tu cabeza o cuando están escritas en papel, pero para estar seguro que puedes crear un negocio con ella, es crítico que tu prioridad sea validar el modelo de negocios en el mundo real.

Sin embargo, los medios (noticias de internet) nos engatusan diciéndonos que nuestra idea no será exitosa a menos que seamos capaces de levantar capital.

No creas esa falacia, aunque el capital privado ha ayudado a muchas Startups a levantarse, no es la solución a todos los problemas de financiamiento, y estas son las razones por las que el capital privado no podrían ser adecuadas para tí:

  1. Quieres gastar el dinero exáctamente cómo crees que es mejor.
  2. No te sientes cómodo con que alguien más tenga control sobre tu agenda y tus prioridades.
  3. No quieres preocuparte por que el valor de tu Startup crezca para satisfacer las expectativas de otros, sino las tuyas.
  4. Quieres aprender la forma más efectiva y eficiente de hacer las cosas.

Para muchos, el conflicto personal más grande para no dejar que un inversionista tome un trozo de su compañía, es ceder autonomía y los compromisos que se echan encima con cada nuevo inversionista.

Ahora, la alternativa

Si quieres crear una Startup a tu manera, mantener control sobre tus prioridades, no deberle a los bancos y tomar tus propias decisiones. Tu alternativa es el Bootstrapping.

Bootstrapping es la forma de arrancar un negocio con recursos propios y sin financiamiento de terceros.

Aunque cada persona hace Bootstrapping a su propia manera, mi forma favorita de lograrlo con poca inversión, es mediante la evolución contínua para generar cada vez más valor. Lo cual, por razones obvias, incrementará las ganancias y reducirá los costos.

Con esto quiero decir que no necesitas crear un Moonshot desde el día uno y que la concepción de “ideas  perfectas” es falsa. Los negocios necesitan evolucionar para encontrar más mercado y crecer.

No esperes a tener el bolsillo lleno para empezar a moverte. En lugar de eso, te recomiendo que uses el desarrollo de clientes como modelo de negocio.

Por ejemplo, si tu principal idea es crear una aplicación de entrenamiento personal, puedes validar y conseguir recursos al mismo tiempo, si tú mismo te conviertes en entrenador personal. Luego, comienzas a grabar videos de youtube. Después, lanzas un blog y así, para cuando hayas validado tu idea, ya tendrás el dinero para crear el producto y tus primeros usuarios para que lo prueben.

Ojo, ahora puede sonar mágico, pero bootstrapping tampoco es para todos. A veces tu idea necesitará de mucho dinero para empezar y entonces sí, el dinero de alguien más es crítico con todo y los compromisos que te echas encima.

En cambio, si lo que quieres es un negocio que te de libertad, independencia y mucha satisfacción personal, bootstrapping y Lean Startup te ayudarán a crear el producto correcto para el mercado correcto y que juntos te satisfagan personalmente.

Ahora cuéntame, ¿Cómo arrancaste tu última idea? ¿Qué fué lo mejor y lo peor del enfoque que seguiste? Platícame en los comentarios y te daré feedback.